Los responsables de un inmueble comercial ubicado sobre la ruta 40 sufrieron el asalto en plena siesta. Una de las víctimas sufrió lesiones y debió recibir asistencia médica. Los malvivientes, que eran tres y portaban armas de fuego, se movilizaban en un auto robado días antes en Godoy Cruz.
Los malvivientes, que en principio eran tres y portaban armas de fuego, se movilizaban en un auto que había sido denunciado como robado de un lavadero a fines de julio. Por el hecho, detallaron fuentes policiales, no hubo detenidos.
El robo agravado ocurrió minutos después de las 15 en el depósito de bebidas con razón social Sonia Aballay, ubicado en Ruta 40 kilómetro 2 y medio. Allí se encontraban realizando tareas Jorge Roberto Aballay (36) y su hermana Sonia Beatriz (47), cuando ingresaron tres sujetos armados con fines de robo.
Los asaltantes, aportaron luego las víctimas, se movilizaban en un Chevrolet Agile.
Jorge Aballay realizó a los detectives una reconstrucción detallada de cómo se produjo el asalto. Señaló que fue abordado por los ladrones mientras realizaba la apertura del portón del inmueble.
Mediante del uso de arma de fuego, lo amenazaron y golpearon con el único objetivo de reducirlo. La entradera continuó llevando a esa víctima a una de las oficinas de la propiedad comercial.
Allí se encontraba otra víctima, Sonia Aballay, con quien también se mostraron violentos. Exigiendo elementos de valor, la mujer entregó 70 mil pesos en efectivo. También un teléfono celular y una billetera.
Fuentes policiales detallaron a El Sol que la banda se movilizaba con el dato preciso del dinero. Básicamente, era lo que querían a buscar. Con la plata en su poder, el trío de asaltantes se dio a la fuga en el vehículo utilizado para llegar a la escena.
Las víctimas lograron recordar el comienzo de la patente del rodado, que fue clave para identificar su origen. Señalaron que se iniciaba con las letras KMX.
Personal de la División Sustracción Automotores trabajó en la identificación del rodado y confirmaron que podría tratarse de un vehículo robado el 28 de julio de un lavado de calles Sargento Cabral y Álvarez Thomas de Godoy Cruz.
La causa de ese hechos sostiene que una mujer identificada como Yésica Fernández Vila dejó el auto Chevrolet Agile color champagne patente KMX 756 en ese lugar para que se lo laven y que un par de horas después, a las 18, recibió un llamado de un empleado que trabaja en el lugar asegurando que, minutos antes, unos sujetos ingresaron y lo dejaron encerrado en una de las habitaciones para sustraerle el vehículo.
Este aporte, para los investigadores del robo, sirvió para realizar una conexión entre ambos hechos. Es por eso que los detectives no descarten que, en ambos hechos, actuó la misma banda.
A pesar de las pruebas, hasta este domingo no se habían realizado detenciones ni tampoco encontrado el auto denunciado como robado.
Fuente: El Sol





